
Normalmente tiro de importación, principalmente de UK, por lo que no me importa esperar unas cuantas semanas de más o incluso meses para probar las últimas novedades. Pero hay veces, en muy contadas ocasiones, que el hype me puede y estoy dispuesto a soltar los 70 eurazos por un futuro GOTY.
Este era el caso de Dead Space 2; llevo semanas siguiendo hilos kilométricos por foros, leyendo a los piratas que ya se lo han pasado (no se crean que estoy limpio por completo, tengo una X360 flasheada y el juego descargado desde hace unos días, pero algo me dice que para saborearlo por completo quemar la ISO no es el camino…) decir lo bueno que es, me he tragado infinitas reviews y he deseado la muerte del router a los trolls que aseguran que DS2 es más de lo mismo y aburre.
Pero nada comparado con el dolor, más psicológico que físico, que he sentido tras ver un unboxing de la edición coleccionista de Xbox360, donde han sustituido el DVD del juego Dead Space Extraction por una réplica de la cortadora de plasma. Pero a tamaño cuántico, un juguetito minúsculo de plástico cutre de los chinos.
Después de semejante atropello, y con todo el dolor de alma que puedan imaginar, no me queda otra que ir a por la versión de PS3. Pero no olvido, y de aquí a 15 años, cuando vea en mi estantería la saga de DS partida en dos plataformas, seguiré odiando profundamente a los responsables de marteking y a su respectiva descendencia, durante miles de generaciones. Y todo por un puto DVD.
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