Escrito por: Tweet

El otro día comentaba la experiencia de utilizar un JailBreak Tethered, así que hoy nos vamos a pasar justo al lado contrario; vamos a ser buenos y legales y mantendremos nuestro terminal puro y limpito
Para poner en antecedentes, debo confesar que nunca antes había estado con un iPhone sin JB; mi experiencia como usuario se remonta a su primera versión, el EDGE, y ya lógicamente tenía que tenerlo liberado para poder meter mi tarjeta SIM de Vodafone España. Tampoco, aunque esté mal reconocerlo a estas alturas, había comprado en la App Store…
Lo que más he notado ha sido la estabilidad de iOS; tal y como nos lo deja Apple parece simplemente una fortaleza impenetrable. A diferencia del JB, en ningún momento he visto reinicios raros, el springboard va suave y no me ha hecho falta reiniciarlo y, lo mejor, es la sensación de seguridad. Parece que hagas lo que hagas el sistema va a responder en todo momento, y al final lo hace.
También me ha gustado la comodidad de actualizar apps, entrar directamente a la App Store y no estar dependiendo de terceros para tener las últimas actualizaciones.
En cambio, hay MUCHAS cosas que echo de menos, y es justamente lo que Cydia me ofrecía. Pequeños trucos y atajos que te hacen la experiencia un poco más fácil (cerrar de golpe todas las aplicaciones que están en segundo plano, por ejemplo, algo por lo que pagaría y no sé por qué Apple no ha incluído todavía por defecto en iOS) y a los que estoy tan acostumbrado que sin querer intento hacer.
Lanzar aplicaciones con gestos personalizados, bloquear el teléfono sin necesidad de accionar botones, el todopoderoso SBSettings y su impresionante implementación dentro del Centro de Notificaciones y un montón de cosas más que complementaban iOS hacen que mire todavía de reojo a los chicos del Dev Team, a ver cuándo me dan una alegría y puedo sacar de la jaula a mi 4S.
Entradas Relacionadas: